Constitución nos recibió una vez mas, con sus calles ya limpias, los escombros ordenados y las manzanas, construcción por medio,…una si, una no…, mostrando los sitios, ahora eriazos, como un desgarro de las cuadras, como una cicatriz imperdonable de la fuerza natural.
Allí estaban los mauchos, siendo miedo, tristeza, rabia…
Con el insomnio alerta escuchando, de entre todos los sonidos de las noches, esa nueva esperada-indeseada ola que nunca termina de llegar.
Con la tristeza incrustada en las pupilas, ahogando llantos de pérdidas a todo nivel: la casa, lo material, el negocio de la vida, la abuela, los padres, un hijo, otro familiar, la querida mascota, el departamento de subsidio, la hermosa casa a orilla del río. Y si nada de eso es la pérdida, duele el barrio, el lugar donde nacieron los hijos, la ciudad misma.….
Con una rabia cansada por la injusticia celestial…¿Cómo no enojarse con Dios, con la tierra o con el mar. Aunque sea por un segundo de ceguera? Como no soltar esa queja ante la inmensidad!!
Pero también hay otra rabia más terrena, más tangible, más injusta. La rabia sorda que ya no escucha las razones de la tardanza de la ayuda, del eterno trámite de una ventanilla a otra, para inscribirse en la lista de la mediagua o en la del nuevo subsidio, o en la de las parkas para el invierno. Esa es la rabia que los atrapa hoy.
Así estaban los mauchos, esperándonos para los talleres que les fuimos a dar.
El equipo ha crecido. Ahora, a parte de J.C. Jerez, tenemos a Cecilia (su esposa), Sole (su colega) y Ube (una suerte de mujer-ángel) como representantes locales de esta cadena de contención. Sobre todo ellas, sedujeron, invitaron, convocaron y acarrearon a vecinos de La Poza y Las Aldeas. Desde Santiago, Petra, Ivonne, Carlota y Mariví, llamadas por la atrapante necesidad de, como le pasaba al chico del cuento de Bucay, devolver aunque fuera una sola estrella al mar.
Mucho tuvieron de aquello los talleres. La “cuenca post crisis” les hace todo el sentido del mundo y saben con el corazón todo lo que dentro de ella hay. Tristeza, angustia, inseguridad, rabia, impotencia….La invitación es al coraje de no saltarse
Cinco meses llevan ellos mirando solo una cara de esta moneda que es la nueva vida post terremoto y tsunami: “la lucha por la re-construcción” es esa cara que miran. Ya se les olvidó que pueden escuchar a otros, acariciar, quedarse guachitos en el regazo de alguien, ser regaloneados, ser acompañados. Nuestra misión también es recordárselos. Y cuando se abandonan a la reconquista de la ternura, la tranquilidad y el abrazo común, algo mágico sucede y pueden mirar mas allá de la lucha agotadora en que han estado. Entonces aparecen las sonrisas y el “todos juntos podemos”. Aparece el darse cuenta de poder elegir que cara de la moneda necesitan para cual ocasión.
Gracias!!!!! Me dijo Laura al final del taller, regalándome su sonrisa desdentada (nunca he visto una sonrisa mas bella!). Ella, grandota, de negro desde el pelo hasta las botas, mientras vomitaba su rabia en el taller, iba entendiendo que esa rabia no es contra “todos”, que tiene nombre y por eso talvez algún paso que dar hacia una solución.
“Así como llegué no puedo. Ahora como me voy, es como si el cielo tuviera menos nubes”….y me voy rapidito porque lo único que quiero es besas a mis hijos…¿sabe usté que desde el terremoto que no me reía?
Gracias a ti Laura y a todas las Lauras que estuvieron allí ese día!!
Son tantas las Lauras que quisiera que estuvieran, como son las estrellas de mar botadas por las olas en el cuento de Bucay.
...entonces, aún cuando mi ambición es mas grande que mi acción y se que lo que estamos haciendo como equipo es todo lo que podemos hacer en este momento…..no dejo de pensar que por una sola estrella, por una sola sonrisa olvidada desde el 27 de febrero...lo hecho ...VALIÓ LA PENA!!!


Gracias Ivonne por este bello relato de como te haces cargo de tu estrella. Si cada uno de nosotros se hace cargo de una estrella, cambiamos el mundo
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Raúl Herrera L
Gracias querido Raúl. Me acordé mucho de ti y de todo lo que has insistido en que escriba, cuando estaba subiendo el relato al blog. Te mando un gran abrazo
LEER ESTE RELATO ME HIZO RECORDAR CADA SEGUNDO VIVIDO EN ESTE HERMOSO TALLER!!!!!!!!!! YO, QUE NO HABIA LLORADO NADA, QUE PENSABA QUE NO TENIA MIEDOS NI FLAQUEZAS ME DI CUENTA DE MI REALIDAD; DE QUE ME HABIA SALTADO LA CUENCA Y DE QUE TENIA QUE ENFRENTAR MIS TEMORES Y NO HACER COMO SI NADA HUBIESE PASADO!!!!
GRACIAS POR HABER VENIDO A CONTY!!!! ESPERO VUELVAN :)
CARIÑOS