Pasaron las fiestas, los regalos, las celebraciones, la pólvora de año nuevo, las reuniones familiares y los buenos propósitos. Despedimos el 2008 y saludamos el 2009 en medio de cábalas e incertidumbres: ...Que este año va a ser magnífico... Que este año va a ser un desastre... Que la crisis es una invención... Que la crisis ya golpeó las puertas de mi casa... Que este es el comienzo del fin… Que todo es alharaca… Que se acabó el capitalismo… en fin… Lo bueno de este momento es que aunque no podamos controlar lo que pase con el dólar, con la inflación, con el petróleo, con las exportaciones, con el empleo o con el mercado, es que sí podemos sentarnos y escoger desde donde mirar el año y con qué energía enfrentarlo. En lo personal empiezo con una mezcla de temor y de esperanza. No puedo ocultarlo. Arranco el año con una gran incertidumbre laboral y económica, que hace que mi estado de ánimo sea muy fluctuante… un día estoy muy optimista y al día siguiente todo se me aparece gris y amenazante… y he decidido que no debo negarlo y que la mejor forma de enfrentar lo que viene es precisamente no caer en la paranoia del exitismo, ni en el síndrome del súper héroe. No están fáciles las cosas y no basta con seguir haciendo más de lo mismo, esforzándonos hasta el límite para lograr los resultados que queremos para nuestras vidas. Hoy creo de verdad, que más allá de las predicciones apocalípticas para el 2012, hemos empezado un proceso irreversible y trascendental para la historia de la humanidad, que nos va a afectar en todos los ámbitos de nuestras vidas: hemos empezado una extraordinaria transición de un modelo de competencia, concentración y especulación, a un modelo de colaboración, solidaridad y creatividad. Lo que viene ya no lo podemos enfrentar solos y es necesario que activemos nuestras redes, nuestros vínculos y sobre todo que desarrollemos nuestra creatividad para inventar nuevas formas de interactuar y de crear riqueza. Se está abriendo un nuevo espacio de posibilidades y de oportunidades, solo que tenemos que aprender una nueva forma de mirar y de interactuar para poder descubrirlas. Hoy quiero empezar el año, declarando mi esperanza porque la grandeza necesaria para escribir esta nueva parte de la historia ya la tenemos circulando por nuestras venas y porque estar juntos en esto es importante: exploremos, inventemos, juguemos, atrevámonos...
Pienso que como coaches hay algo que nos une y es simplemente la creencia de que nuestro trabajo tiene que ver con dejar un mundo mejor al que nos encontramos.
Te mando un fuerte abrazo y te tiendo una mano para que caminemos juntos. Bienvenido 2009!!!

























gracias
Tus palabras me conectan con muchas conversaciones con otros y conmigo, donde hemos dado cuenta que el año pasado fue, por decirlo de alguna forma, intenso.
Por mi parte, un largo recorrido por los bordes me arroja a un espacio de hacer, y principalmente hacer con otros.
"No venderemos nada que no seamos capaces de hacer con nosotros mismos" fue la declaración con que partimos el año con mi grupo de socios. Y la verdad... nos costó mucho, nos sacó ronchas y aprendimos muchísimo...
Nos metimos de cabeza en nuestras sombras, y no hubiera podido ser si no hubiera sido con otros, con ellos acompañando, simplemente estando.
Hoy me aparece este año, con miles de posibilidades, las que sólo adquieren sentido cuando son con otros, y este espacio es uno de los espacios que me parecen necesarios para lo que viene.
un abrazo