Este es el blog oficial de la International Coach Federation, capítulo Chile, cuyo objetivo es permitir el intercambio y la generación de conversaciones de aprendizaje y posibilidades entre sus miembros. Para ser miembro del capítulo te invitamos a postular a través del formulario de inscripción, que puedes bajar haciendo click acá.
Llevamos varias conversas y reuniones con los chicos de Blue, conversas en las cuales he mostrado mi asombro con el fenómeno tecnológico que estamos viviendo y las implicancias que esto tiene y puede tener a nivel ontológico.
Primero, para contextualizar, el coaching tiene como uno de sus mapas principales el de la coherencia entre lenguaje-cuerpo-emoción. El "observador" distingue desde ahí, en una especie de sopa lingüística-corporal-emocional. Claro, para efectos de análisis lo vemos como fenómenos separados, pero la realidad es que nunca van separados.
Entonces, en mi devenir de Coach me surgió la pregunta ¿cómo afecta la tecnología al ser?. En una primera instancia, la podríamos poner en el "sistema", en el contexto en el cual el observador se mueve y desde ahí distingue (condicionado claro está por ese mismo sistema), pero la verdad es que eso me suena a filosofía antigua.
Cuando gran parte de lo que sustenta nuestra mirada como Coaches sobre el fenómeno humano se basa en una filosofía escrita cuando aún no existía la posibilidad de imaginarse el fenómeno tecnológico actual, no me queda más que reconocer, que si bien es cierto es una base poderosa (y necesaria, y fundamental y todos los adjetivos que le quieran poner), evidentemente es insuficiente para los nuevos escenarios.
Me encontraba conversando con Abel González, mi primer profesor de Heidegger en el magister de filosofía de la Valparaíso. Y le preguntaba... ¿qué pasa con el ser, a nivel ontológico, al existir la posibilidad de estar presente en distintos lados al mismo tiempo? o ¿cómo se entiende, a si mismo, el ser que tiene la posibilidad de la multipresencia y la multi coordinación de acciones paralelas?... Si el hacer deviene en el ser...¿qué pasa ahora con las nuevas posibilidades de hacer?...¿qué pasa ahora, cuando el ser tiene la posibilidad de tener infinitas identidades paralelas?.... las preguntas son muchas, y obviamente no van a ser respondidas desde los paradigmas anteriores.
Qué tiene esto que ver con el Management 2.0 y mis conversaciones con Blue.... TODO.
Al trabajar con personas y organizaciones, nos aparecen estas nuevas posibilidades ontológicas. Y si más aún incorporamos las nuevas posibilidades de coordinar acciones en red, de construir comunidades poderosas (la marcha contra las FARC en el mundo se organizó vía facebook), de cultivar una identidad impecable y de acceder a los clientes en forma casi instantánea,aparece (para mi) claramente la necesidad de nuevos Managers. Managers que sean capaces de surfear en lso cambios, que tengan competencias emocionales para ocnstruir equipos y confianza, que puedan adquirir nuevas prácticas y estén evaluando permanentemente su desempeño, sus preceptos y sus paradigmas... Managers que cuando necesiten un experto, lo más probable es que recurran a su red, y no a la jerarquía organizacional, dejando de paso a mucha gente "experta" off side.
Estamos viendo este cambio, lo estamos encarnando, construyendo plataformas colaborativas, comunidades de aprendizaje, coordinación online, etc...ahí vemos nuestros miedos, nuestras fallas por usar los viejos paradigmas, y sobretodo vemos el poder de la cocreación. Pero así también estamos viendo el sufrimiento que esto está generando en los que se quedan abajo, la resistencia..."corten el chat" como medida de disciplina en la empresa..."corten los blogs"..."no a facebook"... sólo miedo... sólo resistencia, y claro, eso provoca dolor. un dolor que termina o frenando las nuevas iniciativas, cayendo los emprendedores que las quieren instalar en un pequeño y reducido espacio de resginación y resentimiento, o definitivamente termina con los managers actuales adquiriendo y encarnado las nuevas prácticas.
Ese es el desafío. Las Escuelas de Management, ya están hace mucho rato a años luz de lo que está sucediendo... cada día son más obsoletas y eso es grave. La figura del Manager debe ser reivindicada...y es elManager 2.0 quien puede volver a encantar a las prganizaciones con sus prácticas.
Por ahora nosotros estaremos construyendo y apoyando este nuevo personaje histórico.
Estimado Pablo: pones en la mesa un tema que a mi me esta inquietando mucho, aunque reconozco que hasta ahora no lo había relacionado (aún) con nuestra actividad de coaches.
Hay algunas preocupaciones de las cuales tenemos que ver la forma de hacernos cargo, que me gustaría compartirte advirtiéndote que me refiero a nuestra identidad como chilenos:
Muy bien transparentas el tema de los cambios que están ocurriendo. Lo que me parece preocupante es que cuando observamos lo que está pasando en nuestro país nos encontramos con algunos temas que parecen muy contradictorios:
1. En el mundo se vive el desarrollo de un creciente fenómeno de globalización que se ha dado en llamar la sociedad del conocimiento. Nosotros en Chile, aparte de un grupo de unas 2.000 personas (aprox.) cuyo trabajo se desarrolla conectado fuertemente con el mundo por variadas razones, vivimos cual sino pasara nada. Es cosa de dar un vistazo a la prensa o la TV para entender en qué estamos los chilenos: farándula, crímenes, peleas políticas pequeñas. Además muchos no levantamos la cabeza de los papeles de nuestro pequeño mundito sin mirar lo que se nos está viniendo encima .de la sociedad del conocimiento de cómo nos impacta lo que está ocurriendo Nada.
2. Es acertado de tu parte plantear cómo la tecnología nos influye. Sobre esto, eso si tengo te aporto tal vez un punto de vista algo más amplio: el tema no es sólo la tecnología. El tema es la actitud frente a la tecnología. El tema es que hacemos con ella.
Un ejemplo: muchos estamos conectados a Internet, tenemos un notebook, celulares, etc...Pero ¿que hacemos con ellos? ¿Es la tecnología el punto central cuando las investigaciones demuestran que del computador usamos el Outlook a veces con poca rigurosidad; el Word el Excel y leemos las noticias en Internet, el deporte, ponemos fotos y un par de cosas más?
Pienso que el problema que tenemos es cambiar la mirada desde la preocupación por estar conectados a Internet y tener el último celular hacia la mirada de entender cómo podemos crecer usando esos "materiales". Y de cómo el coaching ontológico puede contribuir a los problemas del país, especialmente en la verdadera tragedia que vivimos en materia de educación. No sé si me explico.
3. Te agrego otra cosa: el 90% de la información en el mundo está en inglés. Menos del 10% está en español. Y tenemos cero preocupación por una sociedad que no sólo no sabe inglés a nivel masivo, sino que tenemos un bajísimo nivel de comprensión de lectura. Peor aún, leemos casi nada. Podríamos decir "no es mi caso". Bien. Pero el coaching está aquí para contribuir a un mundo mejor y por lo tanto estamos aquí para afrontar el desafío acerca de cómo será ese aporte, desde esta maravillosa mirada que tiene mucho que dar.
4. ¿Cómo conectamos entonces estas atropelladas palabras, en realidades? Ante todo, creo, complementando nuestra formación, por cierto. A alto nivel, eso si, con un fuerte sentido de compromiso.
Pero además gestando iniciativas (y ICF tiene una palabra en esto) que permitan masificar el sentido de dignidad, de respeto, el espíritu de colaboración el saber escucharnos unos a otros, entre todos los chilenos. Temas que ciertamente aprendemos en nuestra querida disciplina.
Si no lo hacemos corremos el peligro de quedarnos deleitándonos con nuestras reflexiones y mantendremos la ceguera de no mirar que podemos contribuir muchísimo más con esta disciplina a la educación del país, especialmente a los jóvenes, tan desorientados por promesas educacionales que recibieron cuando soñaron con tener una profesión que al final ni siquiera tiene campo laboral.
5. Creo firmemente en el concepto de manager 2.0 a que te refieres. Y también creo que podríamos contribuir a jóvenes chilenos 2.0, a chilenos 2.0. En eso la ICF y todos nosotros podemos ser un poderoso instrumento para concretar una contribución de este tipo.
6. ¿Cómo podría se esto?
Aquí tan sólo un sueño sobre un aspecto del tema: la educación chilena necesita A TODO NIVEL capacidades de emprendimiento, esto es, habilidades de administración manejo de tecnologías etc.
Entonces porqué no buscamos formas de:
a. Incentivar a nuestros desanimados profesores. Un trabajo que los levante, que les permita reinterpretar sus realidades y mostrarles que se pueden poner en contacto con su dignidad, y luego que es posible cambiar su mirada y ponerse en el estado de animo de la ambición, las ganas para modificar su actitud, sus metodologías, motivar su capacidad investigativa, etc.
b. Desarrollar iniciativas como organización para que temas como el aprender a aprender, el escuchar las competencias para la acción ya no sean sólo cosas a estudiar en un diplomado sino que sean, con el aprender inglés, parte básica de sus mallas curriculares. Es hora de sacar esos temas de los post grados y ponerlos en el silabario de cualquier estudiante. Llevar los tres primeros días del ACP a la educación básica, media y universitaria.
Eso despertaría en los estudiantes en los profesores motivación, interés por leer inquietud por investigar.
Pienso que por ahí es el desafío. Al menos esa es mi interpretación, sabiendo que esta reflexión es desordenada e incompleta. Pero para eso es un blog. Para que los aportes parciales vayan completando un todo.
Un afectuoso saludo, felicitaciones. ¡Vamos que se puede!
gracias por tu mirada. concuerdo en muchas cosas que planteas y te agradezco la dedicación a la respuesta.
Para mi también es central el desafío con los educadores y en las organizaciones. De esta forma estamos elvantando la conversación. Sacándola de lo marginal y llevándola a lo central.
Si quisiera mostrarte dos puntos en los cuales creo que la cosa va por un lado distinto.
Para mi el tema no es "qué hacemos con la tecnología" sino cómo somos con la tecnología... es decir cuales son las posibilidades de SER que me da la tecnología y su uso. Entonces desde ahí deja de ser una pregunta por la técnica, y pasa a ser una pregunta ontológica. La diferencia es pequeña pero gigantésca a la vez.
Otra cosa que quisiera mostrarte. El uso de la tecnología no está en una elite tan pequeña como lo señalas. Sólo a modo de referencia, Chile es uno de los principales países en subir videos a youtube y uno de los primeros en cantidad de fotologs... Esto quizás no nos dice mucho,pero nos muestra que hay nuevas generaciones que están empezando a compartir, a mostrarse, a comentar, a preguntar, a buscar... y todo eso nos plantea un nuevo ser.
Para finalizar, hace algunos días en la Revista YA salió un artículo que creo interesante compartir. Nos puede dar nuevas luces sobre el asunto. (aquí el link).
Me parece interesante tu mirada acerca del tema... ¿Cómo afecta la tecnología al ser? esta es una pregunta que me había hecho hace algún tiempo, pero no con la claridad con la que la pusiste en este post.
Esta inquietud me surgió en un reportaje que hiceron hace algún tiempo sobre cómo afectaban estas nuevas tecnologías los modos de ser de los jóvenes... Entre las cosas que recuerdo que se mencionaban estaba el cambio conductual que estas tecnologías estaban generando en las generaciones que crecieron con los blogs, fotolog y otros; lo cual en el futuro iba a cambiar el perfil de los profesionales que llegaban a las empresas... No recuer exactamente los cambios que se describían, pero sí el comentario de un ejecutivo acerca de que ya se estaban preparando como empresa para explotar las nuevs formas de ser de estos "jóvenes 2.0".
Yo recién estoy comenzando a usar y ver las utilidades de estas tecnologías, gracias a convesaciones con mi amigo Gabriel Bunster, cuyo interés es precisamente cómo sacarle partido a la web 2.0 para su utilizacion en la empresa... Y ahora último, después de realizar el ACP, de cómo se puede usar esta herramienta como instrumento de coaching (Coach de Bloggers).
En conversaciones con él, hemos discutido acerca de la potencialidad que tienen estas tecnologías, por ejemplo, para generar cambios organizacionales, dedido a que explotan el trabajo en red.
En un ámbito igualmente relacionado, pero distinto desde el punto de vista de la pregunta inicial, me gustaría conversar sobre una reflexión que realizaba la bióloga Carmen Cordero en un taller al cual asistí. Justamete hablando del tema sobre el impacto de la tecnología en los jóvenes, nos habló que la falta de sentido que caracteriza a la juventud de hoy (aspecto que genera SER), se debe en parte a la pérdida de la propiocepción, es decir, a la capacidad de sentir nuestro propio cuerpo.
Este cambio, de pasar de juegos físicos a juegos computacionales, y de relaciones físicas a relaciones virtuales, y de la presencia a la "no-presencia corporal", genera un cuerpo distinto... lo cual genera un modo de ser distinto. Dada la coherencia cuerpo-emoción-lenguaje, el sedentarismo y la tecnologización de la sociedad, no sólo abre mundos (conocimiento, redes, multipresencialidad), sino que también cierra algunas posibilidades al restringir acciones propias del mundo no-virtual.
La pregunta que me surge, entonces, y tomando en cuenta las opiniones de Pablo y Carlos, es ¿Cómo hacer para que los cambio que provoca la tecnología, y en especial la web 2.0, los tomamos para aprovechar sus potencialidades conservando los beneficios de la conexión presencal?
Me parece que una foma de abordar esto es no perder de vista el SER en su sentido más amplio, mirando la coherencia cuerpo-emoción-lenguaje como punto de partida, para crear las distinciones que nos permitan trabajar con este tema en forma más efectiva. De esta se podría repensar la educación, por ejemplo, no sólo desde el punto de vista de la sociedad del conocimiento (mejores tecnologías, aprendizaje de un idioma más universal, trabajo en red, etc.), sino cómo somos capaces de formar a un "ser", que sea capaz de enfrentar el contexto de hoy apoyado en una emocionalidad y un cuerpo que sean capaces de sostener el cambio ontológico que gatilla la tecnología.
Intereante tema el que has puesto Pablo, y con muchas posibilidades para conversar, sideñar, crear, etc. Suerte amigos, un abrazo,
Magnífico tema, Pablo. Y es tan amplio que me cuesta abordarlo.
1. Comencemos por rescatar un aspecto sobre el que, entiendo, existe acuerdo: la tecnología nos afecta. Aunque no tengamos claridad sobre la manera particular en que este fenómeno nos afecta, ya tenemos noticias sobre cambios en la biología de los niños y jóvenes que se han subido a esta nueva tecnología (el artículo de la Revista Ya que tu mencionas, para comenzar).
2. Hoy, los viejos inquietos como yo (mi hija nos llama "antiguos") esos que, a pesar de los esfuerzos desplegados para subirse a este nuevo mundo tecnológico, no logramos configurar un cerebro 2.0, nos encontramos tomando nota de la brecha existente entre las generaciones. Sí, me dirá más de algún antiguo, siempre ha existido brecha entre los jóvenes y los viejos. Pero hoy, pareciera estar señalándonos la evidencia, esa brecha es de otro nivel/clase/tipo/naturaleza (¿?): es una brecha que ya podemos identificar a nivel del cerebro, por ejemplo, cuestión que es posible gracias a la tecnología, por lo demás.
Estamos conviviendo con niños y jóvenes que biológicamente son distintos. Tienen habilidades nuevas que responden a un paradigma de funcionamiento del mundo muy distinto. No es un mundo lineal, lógico-secuencial; no es un mundo presencial, tangible.
3. La educación es un tema que me apasiona: soy de las que cree que es ahí dónde se producen los grandes cambios culturales y siempre estoy "haciendo algún trabajo" en este ámbito. En nuestros colegios, por ejemplo, encontramos profesores que no están capacitados para comprender que sus alumnos son profundamente distintos; que esos jóvenes buscan cada vez menos en los adultos "información", porque de ello tienen en exceso. Pero no es posible hacerse cargo de este cambio de paradigma "desde el profesor que formamos en el pasado y que, penosamente, seguimos formando". Aquí, y esto es sabido por todos los agentes claves del sector, se requiere de una reforma curricular en serio, a la formación de docentes. Ponerse de acuerdo en la reforma concreta, por cierto, es harina de otros costal. (Aquí los coaches tendríamos mucho que decir y hacer). Por de pronto, lo que se vive en la mayoría de nuestros colegios es un clima de desaliento, frustración y miedo de parte de los profesores: no tienen herramientas para relacionarse con los niños 2.0.
4. En el último tiempo he estado muy centrada en el "componente" cuerpo de esta trilogía C-E-L, en la creencia de que es allí dónde el ser encuentra su raíz. He estado muy atenta a todo lo que tenga que ver con conciencia corporal, por ejemplo, y el trabajo de Carmen Cordero me seduce muchísimo. Después de lo planteado por Ignacio, me quedo revisando el tema. Concretamente, me quedo reflexionando sobre las implicancias que tendrá en nuestro mundo esta "pérdida de la capacidad para sentir nuestro cuerpo" que aparentemente afectaría de manera más profunda(¿?), distinta (¿?) a los jóvenes 2.0. Porque, entiendo, que tanto los 2.0 como los 1.0 sufrimos de la pérdida de esta capacidad, pero que la inquietud que nos surge respecto de los 2.0 es que ellos viven en mundo en el que no se requiere presencia en los términos entendidos tradicionalmente. Porque presencia hay (y este es un tema relacionado no menor: tendemos a confundir presencia con identidad). Es un ser que vive cada vez más en lo virtual.
Creo, como Pablo, que este mundo debiera dar origen a un ser distinto; comparto su inquietud desde hace tiempo.A pesar de ello, siento no poder ser propositiva, porque, con tu planteamiento, Pablo, y los aportes de Carlos e Ignacio, el tema se me abrió muchísmo.
He quedado en la más profunda de las reflexiones.
Me encantaría participar de un grupo en que se hagan cargo de estas conversaciones. Agradeceré que me inviten.
Estimado Pablo: pones en la mesa un tema que a mi me esta inquietando mucho, aunque reconozco que hasta ahora no lo había relacionado (aún) con nuestra actividad de coaches.
Hay algunas preocupaciones de las cuales tenemos que ver la forma de hacernos cargo, que me gustaría compartirte advirtiéndote que me refiero a nuestra identidad como chilenos:
Muy bien transparentas el tema de los cambios que están ocurriendo. Lo que me parece preocupante es que cuando observamos lo que está pasando en nuestro país nos encontramos con algunos temas que parecen muy contradictorios:
1. En el mundo se vive el desarrollo de un creciente fenómeno de globalización que se ha dado en llamar la sociedad del conocimiento. Nosotros en Chile, aparte de un grupo de unas 2.000 personas (aprox.) cuyo trabajo se desarrolla conectado fuertemente con el mundo por variadas razones, vivimos cual sino pasara nada. Es cosa de dar un vistazo a la prensa o la TV para entender en qué estamos los chilenos: farándula, crímenes, peleas políticas pequeñas. Además muchos no levantamos la cabeza de los papeles de nuestro pequeño mundito sin mirar lo que se nos está viniendo encima .de la sociedad del conocimiento de cómo nos impacta lo que está ocurriendo Nada.
2. Es acertado de tu parte plantear cómo la tecnología nos influye. Sobre esto, eso si tengo te aporto tal vez un punto de vista algo más amplio: el tema no es sólo la tecnología. El tema es la actitud frente a la tecnología. El tema es que hacemos con ella.
Un ejemplo: muchos estamos conectados a Internet, tenemos un notebook, celulares, etc...Pero ¿que hacemos con ellos? ¿Es la tecnología el punto central cuando las investigaciones demuestran que del computador usamos el Outlook a veces con poca rigurosidad; el Word el Excel y leemos las noticias en Internet, el deporte, ponemos fotos y un par de cosas más?
Pienso que el problema que tenemos es cambiar la mirada desde la preocupación por estar conectados a Internet y tener el último celular hacia la mirada de entender cómo podemos crecer usando esos "materiales". Y de cómo el coaching ontológico puede contribuir a los problemas del país, especialmente en la verdadera tragedia que vivimos en materia de educación. No sé si me explico.
3. Te agrego otra cosa: el 90% de la información en el mundo está en inglés. Menos del 10% está en español. Y tenemos cero preocupación por una sociedad que no sólo no sabe inglés a nivel masivo, sino que tenemos un bajísimo nivel de comprensión de lectura. Peor aún, leemos casi nada. Podríamos decir "no es mi caso". Bien. Pero el coaching está aquí para contribuir a un mundo mejor y por lo tanto estamos aquí para afrontar el desafío acerca de cómo será ese aporte, desde esta maravillosa mirada que tiene mucho que dar.
4. ¿Cómo conectamos entonces estas atropelladas palabras, en realidades? Ante todo, creo, complementando nuestra formación, por cierto. A alto nivel, eso si, con un fuerte sentido de compromiso.
Pero además gestando iniciativas (y ICF tiene una palabra en esto) que permitan masificar el sentido de dignidad, de respeto, el espíritu de colaboración el saber escucharnos unos a otros, entre todos los chilenos. Temas que ciertamente aprendemos en nuestra querida disciplina.
Si no lo hacemos corremos el peligro de quedarnos deleitándonos con nuestras reflexiones y mantendremos la ceguera de no mirar que podemos contribuir muchísimo más con esta disciplina a la educación del país, especialmente a los jóvenes, tan desorientados por promesas educacionales que recibieron cuando soñaron con tener una profesión que al final ni siquiera tiene campo laboral.
5. Creo firmemente en el concepto de manager 2.0 a que te refieres. Y también creo que podríamos contribuir a jóvenes chilenos 2.0, a chilenos 2.0. En eso la ICF y todos nosotros podemos ser un poderoso instrumento para concretar una contribución de este tipo.
6. ¿Cómo podría se esto?
Aquí tan sólo un sueño sobre un aspecto del tema: la educación chilena necesita A TODO NIVEL capacidades de emprendimiento, esto es, habilidades de administración manejo de tecnologías etc.
Entonces porqué no buscamos formas de:
a. Incentivar a nuestros desanimados profesores. Un trabajo que los levante, que les permita reinterpretar sus realidades y mostrarles que se pueden poner en contacto con su dignidad, y luego que es posible cambiar su mirada y ponerse en el estado de animo de la ambición, las ganas para modificar su actitud, sus metodologías, motivar su capacidad investigativa, etc.
b. Desarrollar iniciativas como organización para que temas como el aprender a aprender, el escuchar las competencias para la acción ya no sean sólo cosas a estudiar en un diplomado sino que sean, con el aprender inglés, parte básica de sus mallas curriculares. Es hora de sacar esos temas de los post grados y ponerlos en el silabario de cualquier estudiante. Llevar los tres primeros días del ACP a la educación básica, media y universitaria.
Eso despertaría en los estudiantes en los profesores motivación, interés por leer inquietud por investigar.
Pienso que por ahí es el desafío. Al menos esa es mi interpretación, sabiendo que esta reflexión es desordenada e incompleta. Pero para eso es un blog. Para que los aportes parciales vayan completando un todo.
Un afectuoso saludo, felicitaciones. ¡Vamos que se puede!